Por: José Luís Carrillo / ContraPunto.
Desde 1923, cuando el tratado de Lausana (Suiza) anuló el
tratado de Sèvres (Francia) que establecía la conformación de un Estado kurdo y
asignaba varios distritos a la recién creada Armenia, estos pueblos comenzaron
la lucha para defender sus derechos, enfrentando una fuerte opresión en
Turquía, Siria e Irak.
Entre 1915 y 1923 habían sido asesinados un millón 500 mil
armenios y en la década de los 30 lo serían 500 mil kurdos. Actualmente, los
kurdos avanzan frente al Estado Islámico en Siria, mientras en Turquía formaron
parte de una coalición política de izquierda, el HDP, que obtuvo seis millones
de votos (13%) en las elecciones legislativas de hace un mes, lo que se tradujo
en 80 diputados de 550.
Pero la paz relativa que se vivía desde 2013 se vio truncada
por ello. Al no tener la mayoría absoluta, el mandatario de Turquía, Recep
Tayyip Erdogan, no pudo conformar gobierno y calificó al Partido de los
Trabajadores de Kurdistán (PKK) como terrorista, y más de dos mil activistas de
la organización fueron detenidos. El ambiente que se vive es de pre-guerra
civil, cuando se tienen previstas nuevas elecciones en noviembre.
Mehmet Alí Dogan, antropólogo kurdo, y portavoz del Comité
de Solidaridad y Amistad de América Latina, se encuentra en Venezuela
actualmente dictando algunas conferencias para explicar la situación de su
pueblo. Él asegura que las potencias occidentales buscan generar una guerra
civil en Turquía y propiciar la invasión de Siria para tomar el control de la
región, que cuenta con grandes recursos petroleros.



